Las etiquetas de algunas prendas especifican que deben lavarse a mano. Por otro lado, el lavado a mano también ayuda a prolongar la vida de las prendas que normalmente se lavan a máquina.

Consejos para obtener mejores resultados

  1. Clasificá la ropa por color: lavá por separado la ropa blanca, la ropa clara y la ropa oscura
  2. Consultá la etiqueta para determinar si la ropa debe lavarse en agua fría o caliente.
  3. Consultá en la etiqueta las recomendaciones sobre el jabón (p. ej. para tejidos delicados).
  4. Verificá que la cantidad de jabón empleada sea la adecuada (consultá la información de dosificación).
  5. Comprobá que el jabón se haya disuelto por completo antes de meter las prendas en el agua.

Procedimiento:

  1. Meté la ropa en el agua. Si está muy manchada, dejala en remojo.
  2. A continuación, lavala frotando suavemente.
  3. Enjuagá tres o más veces hasta que la prenda no suelte jabón.

Evitá tener las manos en el agua por demasiado tiempo. Enjuagá y secalas inmediatamente después.

Las personas con la piel sensible o dañada pueden utilizar guantes de goma para evitar el contacto con la solución de lavado.

Lavado a mano de tejidos específicos

Prendas delicadas

Telas como la lana, la seda y el rayón son delicadas y deben lavarse con cuidado. Los productos biológicos fuertes con un pH alto no siempre son los más adecuados, por lo que te recomendamos usar un jabón no enzimático con pH neutro, ya que no contiene enzimas, blanqueador ni agentes abrillantadores. Estas telas suelen tener tintes delicados, por lo que un producto específico es ideal, porque no contiene blanqueador.

Tejidos modernos

Muchos tejidos modernos también pueden lavarse a mano, pero primero debés consultar las instrucciones de cuidado de la etiqueta.

Prendas de lana

  • Verificá en la etiqueta que la prenda puede lavarse con agua, dado que algunas prendas solo pueden lavarse en seco.
  • Utilizá agua tibia (aprox. 30-40°C).
  • Usá un jabón no enzimático con pH neutro adecuado para lana.
  • Lavá la prenda brevemente, frotándola con cuidado. Si está muy sucia, lavala dos veces y enjuagala sucesivamente, en lugar de realizar un lavado prolongado.
  • Añadí suavizante al agua de aclarado final para mantener la prenda suave.
  • Luego del lavado, escurrí las prendas suavemente y centrifugalas para eliminar la máxima cantidad de agua. Luego secalas estirándolas sobre una toalla. Evitá colocarlas sobre una fuente de calor directa o a la luz del sol para evitar la decoloración de los tonos blancos y los colores claros. No las seques en el secarropas.