Las huellas de las manos son muy versátiles. Si estás trabajando con un grupo de niños, podés hacer muchos dibujos para exponerlos.

A la mayoría de los niños les gusta pintar las huellas de las manos. Si hay un niño al que no le gusta, podés dibujar el contorno de su mano, recortarlo y dejar que lo coloree.

¿Qué necesitás?

  • Pintura
  • Unas manos
  • ¡Alguien con mucho jabón y agua!

 Una idea sencilla para el otoño:

  • Hacé un árbol cuyas hojas estén formadas por las huellas de las manos con colores otoñales, como el naranja, el amarillo, el marrón, el rojo, etc.
  • Les podés decir a los niños que mezclen las pinturas antes de pintarse las manos para que se parezcan al color de las hojas que recogieron en un paseo por la naturaleza.
  • El tronco lo podés pintar, hacerlo de cartulina y recortarla o podés hacer calcos con la corteza.
  • Cuando estén secas podés pegar las hojas al tronco.